JSON (JavaScript Object Notation) es el formato de datos más usado en APIs REST, configuraciones y almacenamiento ligero. Saber formatear, minificar y validar JSON te ahorra tiempo al depurar respuestas de APIs o revisar archivos de configuración.
Formatear vs minificar
- Formatear (pretty-print): añadir indentación y saltos de línea para que el JSON sea legible. Indispensable al depurar respuestas de APIs o revisar
package.json,tsconfig.json, etc. - Minificar: eliminar espacios y saltos de línea para reducir el tamaño. Se usa en producción cuando el ancho de banda importa o cuando se incrusta JSON en HTML/JS.
Un formateador JSON online suele ofrecer ambas opciones: “Formatear” para leer y “Minificar” para comprimir, además de validación que indica la línea del primer error si el texto no es JSON válido.
Errores típicos en JSON
- Coma final:
{"a": 1,}no es válido; la última propiedad no debe ir seguida de coma. - Comillas: las claves y los strings deben usar comillas dobles
", no simples'. - Valores no entrecomillados: los strings deben ir entre comillas; números y booleanos no.
- Comentarios: JSON no admite
//ni/* */; si necesitas anotaciones, quítalas antes de validar o usa un formato que las soporte (por ejemplo JSONC en entornos que lo permitan).
Un validador JSON te devuelve el mensaje y a menudo la posición del error para corregir rápido.
Uso en APIs y desarrollo
Al consumir una API, la respuesta suele venir en JSON. Si la pegas en un formateador, ves la estructura clara y puedes localizar campos. En tu propio código, genera JSON con JSON.stringify() y, en desarrollo, usa el tercer argumento para la indentación (por ejemplo JSON.stringify(obj, null, 2)). Para producción, quita la indentación si priorizas tamaño. En resumen: formatear para leer y depurar, minificar cuando el tamaño importe; y validar siempre que el origen del JSON no sea de confianza.